Las expectativas del equipo eran sólidas, ya que había finalizado primero e invicto en la fase regular (pero en la segunda posición por la quita de puntos de fair-play) quedando justamente por encima del equipo al que se enfrentaba.
El partido comenzó pasadas las 3 con un frío importante. Caraza volvía a repetir el esquema que le había resultado eficaz en los últimos partidos: 3-5-2.
En el comienzo ya se vislumbraba cómo sería el cotejo: áspero, con mucho roce y poco fútbol, características típicas de este tipo de partidos donde un error significa prácticamente volverse a casa. Ambos equipos se mostraban imprecisos a la hora de hacerse pases y ninguno de los dos podía hacerse con la posesión del balón. Sin embargo, a los 5 minutos sucedería la primera de varias jugadas polémicas: penal sancionado por el árbitro tras un agarrón en el área por parte de un jugador de burundi. El encargado de ejecutarlo sería el capitán Gabriel Di Summa que con una definición precisa al palo derecho del arquero marcaba el primer gol del partido.
Después de esto el equipo rival trató de atacar un poco más, aunque nunca logró inquietar ya que "el manguera" (nuestro arquero en reemplazo de rama que se encuentra expulsado) respondió sin problemas y cortó todos los centros, principal arma ofensiva de los contrincantes. Gran partido del guardameta. De esta forma se terminaría el primer tiempo.
Para el segundo, ambos equipos movieron los bancos para tratar de mejorar su juego. Caraza acomodó su esquema a un 4-4-2 sabiendo que probablemente Burundí plantearía una táctica más ofensiva. Sin embargo el partido continuó siendo muy trabado con imprecisiones por parte de ambos equipos que hacía que ninguno de los dos generara situaciones claras. Cuando iban alrededor de 10 minutos vendría la segunda jugada polémica del partido: expulsión por doble amarilla a un jugador rival por una falta que según los jugadores de Burundí no era para tarjeta. Inmediatamente atrás de esta jugada se vendría otra roja directa para uno de los rivales por una plancha que el árbitro interpretó como agresión directa. Los jugadores de burundí, al igual que el expulsado negaron esto acaloradamente y tuvieron una fuerte discusión con el árbitro, pero la decisión fue inamovible. De esta forma Caraza quedaba con una superioridad de dos jugadores más en cancha. Sin embargo esta ventaja no pudo ser cristalizada, ya que el equipo no podía mantener el control del balón y era Burundi quien trataba de acercarse al arco rival. Igual esto iba a durar poco ya que tras un tiro libre ejecutado en forma impecable por gabo el arquero no pudo hacer nada y la pelota se terminó colando por el ángulo. Doblete del capitán que dejaba las cosas casi cerradas. A partir de este momento ya más tranquilo por el resultado Caraza pudo mostrar ese fútbol que lo caracteriza: mucha movilidad y toques cortos por parte de volantes y delanteros que no permitían a Burundi hacerse de la pelota. Así llegó el tercero del equipo: jugada colectiva que terminó definiendo un ex-Burundi, el señor Diego con un remate raso al palo del arquero. Lo que seguiría después sería anecdótico: un gol de Burundí para cerrar el resultado final y 3 expulsiones más (2 de Caraza y una del equipo rival.
Resultado final: 3-1 que deja a Caraza en las puertas de un nuevo título para su vitrina y la posibilidad de volver a coronarse campeón.
La final será el sábado próximo contra otro rival durísimo que ha ganado varios torneos y cuenta con jugadores experimentados: Norma Plá.
Premio Maradona: Gabo. Apareció en los momentos en que más lo necesitaba el equipo y con un doblete le dio el pase a la final. Así son los capitanes.
Premio Rolando Schiavi: Santi y Gasti. Con el partido completamente controlado, ambos jugadores no pudieron contener su temple y reaccionaron tontamente ganándose la tarjeta roja.
Premio "Pascualito" Rambert: Rama. Para no perder la costumbre el arquero del equipo no pudo disputar el partido por haberse hecho echar la fecha pasada y además no pudo asistir a verlo.
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